28.11.2014

La Autopista Ribereña será subterránea frente a los docks

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Tras unos meses de intenso análisis sobre las algunas opciones viables de Autopista Ribereña, la Corporación Antiguo Puerto Madero ya elevó su conclusión a los gobiernos Nacional y de la Ciudad.

Según recomienda en su proyecto, la traza elegida debería ser subterránea, frente a la hilera de docks de Alicia M. de Justo. Es decir, pasaría por debajo de donde actualmente están las vías del tren.

Según pudo averiguar en exclusiva NuevoMadero.com, la profundidad por donde correría la Autopista Ribereña no superaría los 10 metros. “Es lo ideal porque nos movemos en un terreno que conocemos -sin llegar a la napa- ya que a ese nivel se construyeron los subsuelos de cocheras de los edificios de Puerto Madero. Si fuéramos más abajo, aumentarían considerablemente la inversión y la tecnología requerida”, nos adelantó Alfredo Garay, presidente de la Corporación, durante la celebración de los 25 años de la entidad.

La presidenta Cristina F. de Kirchner hará el anuncio oficial a mediados de este mes de diciembre.

Frente a tantas versiones y proyectos que anduvieron circulando todos estos años (elevada, en trinchera, bajo los diques, por la Costanera Sur, etc), finalmente la traza elegida concuerda con el plan originario, el más antiguo.

La Autopista Ribereña empalmaría en un extremo con la autopista Arturo Illia y en el otro con la 25 de Mayo y con la Buenos Aires - La Plata (Ricardo Balbín).

Según el boceto, al norte comenzaría a salir a la superficie a partir de la Casa de la Moneda, mientras que al sur lo haría a la altura del puente de la calle Estados Unidos, frente al Dique 1.

Una vez construida la Autopista Ribereña, la Av. Castillo pasaría a canalizar los camiones que se movilizan al puerto, liberando así a Alicia M. de Justo (que pasaría a ser una avenida más urbana) y a Huergo-Madero y Paseo Colón (que estarían orientadas al transporte público).

También descomprimirá mucho la zona de Retiro y Comodoro Py, despejando y potenciando todo un corredor de parques que actualmente no logran lucirse debido al intenso tráfico.

En su proyecto, la Corporación propone llevar adelante la autopista sin aportes del presupuesto público, tal como sucedió con la urbanización de Puerto Madero.

En este caso, los recursos provendrían de negocios vinculados como peajes, estacionamientos y la disponibilidad de algunas tierras que quedararían desafectadas de la traza.

Aún no trascendió una cifra sobre la inversión requerida, ya que depende de la tecnología que finalmente sea utilizada. “Nuestra intención es que pueda desarrollarse con tecnología disponible a nivel local, ya que eso abarataría los costos, permitiría un mejor financiamiento y abriría el juego a PyMEs nacionales”, explica Garay.

De acuerdo a los plazos previstos inicialmente, la obra demoraría unos tres años. Teniendo en cuenta la redacción de pliegos, llamados a licitación, adjudicaciones y todo lo que conlleva una obra de estas características, se podría afirmar que tendríamos Autopista Ribereña un poco antes de llegar a 2020.

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