14.08.2013

Visitamos la Reserva Ecológica

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El pasado miércoles 31 de julio, la Reserva Ecológica volvió a ser noticia por un incendio. Lamentablemente, pareciera que debe estar  “en llamas” para acaparar la atención de autoridades, medios y opinión pública, que entonces suelen valorar su importancia y reclamar más respeto y cuidado. Esta vez se dio al anochecer y el viento propagó el fuego  a lo largo de 300 metros. Para controlarlo fueron necesarias varias dotaciones de bomberos, que trabajaron durante largas horas.
 
Pasados unos días del incendio, la Reserva volvió a abrir sus puertas con normalidad. Acompañados por Eduardo Haene, un ingeniero agrónomo que dirige la Reserva desde diciembre de 2011, recorrimos el área afectada y comprobamos  en vivo cómo se está llenando de agua la Laguna de los Coipos, como si fuera un enorme piletón natural.

Consultado por el incendio, Haene se inclinó por la hipótesis de que sería intencional, aunque aclaró que aún no están los resultados de los peritajes realizados por los bomberos. Los incendios pueden ser naturales, accidentales o inducidos. Por el horario, pareciera haberse dado la tercera opción, a cargo de alguien que ya estaba adentro de la Reserva, o que pudo entrar y salir a través de sus fronteras.

Según pudo corroborar NuevoMadero.com, el fuego afectó especialmente los pastizales de cortaderas que se yerguen sobre la Laguna de las Gaviotas, completamente seca desde hace años. Por suerte, es de fácil recuperación y de hecho comprobamos como la naturaleza ya comienza nuevamente a brotar. Asimismo, nos sorprendió enterarnos que suele haber incendios mucho más seguido de lo que imaginamos, pero que son acotados y controlados rápidamente. La Reserva cuenta con una guardia permanente de los bomberos de San Telmo y otra de 8 a 20hs a cargo de efectivos de la Policía Federal.

“Ahora vamos a reforzar  la prevención, construyendo más caminos cortafuegos para facilitar el acceso ante un incendio. Planeamos generar cordones protectores,  especialmente en torno a los bosques de alisos”, nos contó.

Contra toda teoría conspirativa, Haene descarta motivos basados en especulaciones inmobiliarias. “Eso podía ser más en la década del 90. La Reserva ya está protegida por una ley municipal y por tratados internacionales, al ser reconocida como Sitio Ramsar (humedal de importancia internacional) y como “Área Importante para la Conservación de Aves” (AICA). No hay posibilidad de que sea urbanizada”, explica.

Asimismo, para decepción de los amantes de novelas policiales, nos confirma que son verídicos los trascendidos sobre el hallazgo de algunos huesos humanos en el área afectada, “pero se estima tendrían unos 10 años”. El peritaje policial dará una respuesta oficial sobre este tema.

Dentro del organigrama oficial, la Reserva depende de la Dirección General de Espacios Verdes, perteneciente al Ministerio de Ambiente y Espacio Público del Gobierno de la Ciudad. Durante 2011, se firmó un convenio de cooperación y asistencia técnica con la Fundación YPF para el desarrollo de un “Plan Maestro de la Reserva Ecológica Costanera Sur”. Sin embargo, pese a los avances que hubo, la relación lamentablemente se interrumpió cuando la empresa fue reestatizada. “Seguimos adelante con el proyecto, pero solo con recursos de la Ciudad”, señaló Haene.

La recuperación de las lagunas forma parte de ese ambicioso plan. Se llamó a licitación a principios de año y se adjudicó la obra por un monto de $6.700.000. Los trabajos comenzaron hace ya algunos meses y pudimos comprobar personalmente (ver Galería de Imágenes) el notable avance del agua, dragada desde el río, sobre la Laguna de los Coipos, que fue secándose a lo largo de la última década, por tratarse de un contexto artificial, donde las lagunas no tienen una cuenca de captación de agua. Recordemos que la laguna no tiene ninguna conexión con el Río de la Plata, sino que depende directamente de las precipitaciones.

La obra consiste en un complejo sistema de tuberías, que transporta el agua desde el río a lalaguna. Se prevé tenga un metro de profundidad, para favorecer la recolonización por parte de flora y fauna autóctona, que fue perdiéndose junto con el agua. El dragado debería estar ya concluido en un par de meses. El agua circulará hacia la Laguna de los Patos y la Laguna de las Gaviotas, que no se dragarán, para retornar al río. 

En nuestra recorrida, también visitamos el Vivero de la Reserva, en donde hay cerca de 10 mil ejemplares de unas 100 especies de plantas nativas, que son utilizados para reforestar  la zona. Justo al lado, se encuentra el Centro de Recuperación de Fauna. Según nos contó Haene, acaba de llamarse a una licitación para mejorar toda esa área -que está ubicada en el extremo norte de la Reserva, cerca de la entrada de Córdoba- y pueda ser conocida por los visitantes.

Por último, otra de las mejoras contempladas es la renovación de la señalética de la Reserva. Ya se comenzaron a instalar grandes carteles que indicarán pautas de conducta, mapas, miradores, nombres de la flora y fauna existente, caminos y circuitos recomendados.

Al final de la visita, Haene se entusiasmó con la posibilidad de realizar acciones específicas con los habitantes de nuestro barrio. Nos comprometimos a promoverlas y difundirlas. “Los vecinos de Puerto Madero son personas claves de lo que llamamos la comunidad de influencia de una reserva natural, porque tienen la posibilidad de visitar el lugar con mucha facilidad y generar un vínculo especial”, concluyó. 

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